México, 19 jul (PL) El italiano Alberto Dal Lago y la mexicana Karla Ysunza se casaron, pero la ceremonia no se realizó con los pies sobre la tierra, sino bajo el mar.
La feliz pareja, como se dice en las generalmente ridículas páginas de la crónica social, celebraron su boda submarina en la Playa del Carmen, un bello sitio de la Riviera Maya, en México.
Asistieron 205 buzos y una cifra desconocida de peces, que a seis metros de profundidad observaron como Alberto y Karla, tomados de la mano, por señas se juraron estar unidos hasta que la muerte los separe.
El novio, instructor de buceo con más de 30 años en esa ocupación, trajo desde Venecia a su mamá, su hermana, su cuñado y dos sobrinos, quienes por carecer de experiencia en el deporte subacuático presenciaron la ceremonia desde un bote.
Ya fuera del agua, un juez del registro civil realizó la ceremonia oficial, en la que la pareja firmó el acta de matrimonio y oficializó el casamiento.
Ellos se conocieron en febrero de este año, cuando Alberto, mientras buceaba, vio a Karla en el momento en que nadaba encima de él. Los enamorados explicaron que su boda acuática es para hacer un llamado sobre la necesidad de preservar el ecosistema marino de este paradisíaco lugar, que forma parte del Arrecife Mesoamericano.
Este arrecife se extiende sobre aproximadamente mil kilómetros, a lo largo de la costa caribeña de México, Belice, Guatemala y Honduras.
Es el mayor arrecife de coral en el hemisferio occidental y el segundo más grande del mundo, después de la Gran barrera en Australia.
Alberto y Karla comparten su amor por el mar y los tiburones toro, que consideran inofensivos. Sin embargo, algunos testigos submarinos de la boda se alegraron de que no hayan invitado a ninguno de esos escualos. Aunque los patrocinadores de la ceremonia, con fines propagandísticos esperaban rebasar los 261 asistentes para así batir el récord Guinness de la boda subacuática más concurrida del mundo, no se alcanzó esa marca.
Sin embargo, lograron una amplia promoción del polo turístico en la prensa e Internet y los novios vivieron un día inolvidable. ”Les agradecemos a todos los que participaron en esta aventura, y especialmente por haber sido testigos del amor que nos tenemos, aunque no hayamos roto el récord”, expresó Karla.
Las bodas submarinas hoy se han puesto de moda para muchas parejas y son promovidas como una nueva modalidad turística.
El país donde más se práctica es Tailandia, que cuenta con otro récord Guinness: 36 bodas submarinas simultáneas, celebradas en la región de Trang, un día de San Valentín.
Fuente: Prensa Latina
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Ultimos Comentarios